“Baculazo”

Brillante, original y con un toque rancio y añejo, ese que tanto gusta a algunos cofrades, fue la salida extraordinaria que el pasado 6 de julio realizara la Hermandad jerezana del Prendimiento, por el 125 aniversario del Restablecimiento de los Estatutos de la misma.

Pero todo lo festivo se vino abajo cuando, jornadas después, la Hermandad del Miércoles Santo anunció que destituía a su capataz, Juan Montero Suárez por desobedecer la órdenes dadas por la dirección de la Cofradía. Éstas se referían al momento de los saludos a otras Hermandades y le prohibía, expresamente a los capataces, subir los paso a las aceras. Reunida en Cabildo de Oficiales la Junta de Gobierno, decide destituir al capaz del paso de misterio, debido a sus reiteradas desobediencias, ya que desoyó ésta orden, y subió el paso del Señor hasta la misma puerta de la iglesia de la Victoria. Hasta aquí todo normal.

Lo extraño vino cuando Ángel Ramos, Delegado de capataces y costaleros de la Junta de Gobierno, denuncia ante la Delegación Docesana esa destitución, argumentando un defecto de forma, ya que no se encontraba este punto en el orden del día. El Secretario General Canciller, don Diego Valle Serrano, resolvió entonces invalidar la decisión del Cabildo de Oficiales y revocar su decisión.

No quedaría ahí la cosa cuando el obispo, reunido con el ya cesado exHermano Mayor, le da dos alternativas: Mantener al capataz hasta el año 2020, y tomar la decisión de su cese después de la próxima Semana Santa o convocar inmediatamente Cabildo General Extraordinario de Elecciones. Al no haberse dado respuesta desde la Hermandad a ninguna de las dos opciones, el obispo dicta en un decreto la destitución de toda la Junta de Gobierno, incluido el denunciante, y nombra al párroco de Santiago como Comisario de la Hermandad.

Llegado a este punto, debo reconocer que me cuesta un poco ser imparcial, debido a que he estado en Junta de Gobierno, y se el problema que supone algún cargo, capataz en este caso, que va por libre y no acatar órdenes de nadie, y me hago varias cuestiones: ¿Era necesario llegar a este punto? ¿Se puede destituir a una Junta de Gobierno, por un defecto de formas en el orden del día? Si se le avisó al capataz, ¿Está justificado su cese? ¿Debe obispado mantenerse al margen, al ser una cuestión netamente interna? ¿Puede y debe el obispado obligar a una Junta de Gobierno a tener como “cargo de confianza” a alguien en quien la ha perdido? ¿Era adecuado que obispado “obligara” a una convocatoria electoral si no tocaba? En este decreto dice que quiere que el Comisario “convoque elecciones prontamente” ¿Para qué quitar una Junta de Gobierno, elegida por sus Hermanos, y convocar elecciones prontamente? ¿Se quería quitar obispado de encima a esta Junta y la salida era su destitución? Según dicen algunos ha pesado, en esta destitución colectiva, que el capataz sea familiar del Delegado Diocesano de HH y CC, yo no entro ahí.

Es evidente a mi entender que, la destitución de una Junta de Gobierno, debiera darse por cosas más graves que el simple cese de un capataz, esté en el orden del día o no, máxime cuando fue advertido de no hacer lo que hizo. Creo que la destitución debe ser la última decisión a tomar por la Autoridad Eclesiástica, debido a su gravedad. También es evidente, a mi entender, que desde obispado no se ha respetado la decisión ni la autonomía de la Junta, esté el asunto en el orden del día o no, y que la petición de mediación de varios exHermanos Mayores ante el obispado, parece haber traído más contras que pros.

En el escrito se contempla que las decisiones de la Junta son soberanas, siempre y cuando se hagan en tiempo y forma correcta. Y yo me pregunto ¿No habría sido más correcto, por parte de obispado, pedir o en su caso “obligar” a la Junta de Gobierno a convocar un nuevo Cabildo de Oficiales, incluir en la orden del día el punto a debatir y llevarlo a su ejecución, en vez de la decisión tomada? Por otro lado, habría que hacer la misma pregunta a los miembros de la destituida Junta de Gobierno.

Esta claro que se ha tomado la decisión más sangrante para una Hermandad: Desautorizar a sus Hermanos, sobre lo votado en Cabildo de Elecciones y a su Junta de Gobierno. Comparto la reflexión del, ya, exHermano Mayor en las que expresa su malestar, sintiéndose “profundamente defraudado con la Iglesia” ya que “… Una decisión tomada por la Junta, es una de las competencias que le corresponde”. También es verdad que tanto la Autoridad Eclesiástica, como las Juntas de Gobierno de todas las Hermandades, como los Hermanos de las mismas, debemos tener el principio del amor al prójimo y el perdón de las faltas, por todas las partes.

Si con este decreto, obispado, pensaba zanjar toda esta polémica, nada más lejos de la realidad. Un grupo de Cofrades, está recogiendo firmas, en la plataforma Change.org, para pedir el cese del Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías, don Joaquín Perea, así como un cambio de Obispo y de toda la cúpula del obispado, argumentando las malas artes de todos estos, así como denuncian los constantes incumplimientos, arbitrariamente, de los propios Decretos del obispado, del tiempo que lleva el Delegado Diocesano en el cargo y dando un toque de atención sobre el capataz destituido y sus relaciones familiares y con cierto partido político.

¿Sería interesante, igual que dice el “libro verde” para los cargos en las distintas Juntas de Gobierno, que los cargos en el obispado y todas sus delegaciones, también tuvieran un tiempo y, pasado este, cesaran de sus cargos?

Por último, en este mundo es muy utilizable eso de que “quién se mueve, no sale en la foto”, pero ¿es la solución para quien está dentro de una Hermandad o Junta de Gobierno, y no quiera perder el carguito, hacer suyo aquello de “con la iglesia hemos topado”? Pienso que no, al contrario, debemos ser los más críticos con nosotros mismos y hacer cumplir y respetar el principio de igualdad entre Hermandades, sean de dónde sean, y las decisiones de las distintas Juntas de Gobierno, salvo meteduras de patas garrafales, o salidas de tono que nada tenga que ver con el principio de la palabra HERMANDAD.

Esperemos que este “baculazo” o “decretado”, como se conoce a estas decisiones en el argot cofrade, dejen de ser noticia no por su normalización, sino por su extinta práctica, mientras tanto desear la mejor de las suertes a la Hermandad de Santiago.

Estilo de carga a cincho de Sanlúcar de Barrameda

Se denomina “cincho” a una correa de cuero, compuesta por una hebilla metálica y una lengüeta, de un metro y medio aproximadamente, y que se utilizaba para cargar, sobre un hombro, algunos pasos tanto de penitencia como de gloria, en Sanlúcar de Barrameda.

Los pasos que eran llevados con este sistema, no tenían trabajaderas, sino que estaban divididos en calles, normalmente unas cuatro, por unas traviesas longitudinales inferiores y unas zambranas, donde se colocaban dos “cinchos”, a la medida de cada uno de los cargadores o portadores, quien se lo ataba al cuerpo y se enganchan por el interior de los pasos procesionales, para que los cargadores lo pusieran sobre sus hombros.

Este estilo particular y autóctono de carga en la provincia de Cádiz, tiene su origen, como en otras localidades andaluzas, con estilos de carga relacionados con los diferentes trabajos de la época.

En este caso, su origen lo tiene en Sanlúcar de Barrameda, donde los que portaban los pasos, anteriores a los Hermanos Costaleros, eran obreros agrícolas, en especial, jornaleros de viñas, arrumbadores de bodegas, atrepadires (descargadores) y arrieros, quienes transportaban mercancías con animales y carros. Estos últimos, aprovechando las herramientas propias de sus trabajos, utilizaban el “cincho”, con el que sujetaban la montura de la cabalgadura de las bestias, para llevar los pasos en los que eran contratados y cobraban por ello.

Debido a esta contratación, por parte de las Hermandades, era muy habitual ver mulos y caballos amarrados en los alrededores de las diferentes iglesias y capillas, desde las que alguna Hermandades salían a procesionar por las calles de Sanlúcar.

En la actualidad esta técnica de carga es un método en desuso. Solo el Cristo de la Humildad y Paciencia, de la Hermandad de La Cañita, y los dos pasos de la Hermandad de la Vera Cruz lo utilizan o al menos lo utilizaban hasta hace más bien poco. El resto de Cofradías sanluqueñas usan como método de carga el costal.

Patronas de Cádiz: Nuestra Señora del Carmen Coronada, San Fernando.

Nuestra Señora del Carmen Coronada de la ciudad de San Fernando, es la Titular de la Venerable y Real Hermandad de Nuestra Señora del Carmen Coronada. Es esta una talla de madera policromada, que representa a la Santísima Virgen María, en su advocación del Monte Carmelo y se venera en la iglesia conventual de Nuestra Señora del Carmen.

Es una imagen de candelero, es decir solo posee las manos y el busto tallado, de autor anónimo, realizada en madera y con una melena de pelo natural. Su origen probablemente sea guatemalteco o genovés. Lleva en su brazo derecho la imagen de un niño Jesús y en su mano izquierda el escapulario carmelita y el cetro. Esta magen es obra anónima donada a la Hermandad por su primer Hermano Mayor, don Luis de Ardila en el año de 1708.

A lo largo de la historia, han sido muchas las ocasiones en las que los ciudadanos de San Fernando, han pedido la intercesión de su Patrona, bien con motivo del azote de epidemias o de catástrofes naturales.

Siendo Prioste de la Hermandad don Juan Aguilera Lozano, Coronel de Artilleria, se eleva propuesta a la Reina Regente, Doña María Cristina de Habsburgo, para el nombramiento como Patrona de la Armada de la, particularmente de esta imagen de la Virgen del Carmen. Esta petición es aprobada por el Ministro de Marina, don Cristóbal Colón de la Cerda, duque de Veragua, por Real Decreto con fecha de 19 de abril del año de 1901.

El 19 de diciembre del año de 1907, se distingue a la Corporación con el Título de Real, tras la aceptación de Su Majestad, Alfonso XIII, del nombramiento de Prioste y Protector de la Hermandad.

El día 14 de junio del año de 1920, tras petición elevada por el Excelentísimo Ayuntamiento, presidido por D. Salvador García Suffo, fue nombrada Patrona de la Ciudad de San Fernando. La celebración de este patronazgo se verificó los días 16 y 17 de julio del año de 1921.

La Virgen del Carmen en su paso.

La iniciativa para coronar canónicamente a la Imagen, surge en marzo de 1950, tras la propuesta del prior de la comunidad Fray Vicente de San José a la propia Hermandad. Esta acoge está propuesta con entusiasmo, y constituye una comisión para que se encargue de darle forma a tan magno proyecto en el que involucrarían al clero, a la Marina y a la Corporación Municipal.

Un mes después de constituirse está comisión, se elevan las preces suplicatorias a la Santa Sede, con el informe favorable del prelado de la Diócesis de Cádiz, don Tomás Díez Gutierrez.

El 7 de junio del año de 1950, Su Santidad Pío XII, firma el edicto papal por el que se le concede la coronación canónica. El 21 de agosto de ese mismo año se forma en la Capitanía General la Junta Magna Pro-Coronación, que sería la encargada de preparar los actos.

Esta Junta Magna organizó un amplio programa de actos anteriores a la ceremonia de coronación. Los padrinos de la coronación fueron el Almirante don Salvador Moreno Fernández, Ministro de Marina, y el alcalde don Francisco García Ráez.

Amaneció el 12 de octubre del año de 1951 y, en el atrio del ayuntamiento, tuvo lugar la misa pontifical, oficiada por el prelado de la Diócesis Monseñor Díez Gutierrez. Al finalizar la misa, se puso sobre la cabeza de la Virgen del Carmen la corona, organizándose despues la procesión de regreso a su templo.

El 27 de octubre del año de 1954, el pleno del ayuntamiento, aprueba conceder el título de Alcaldesa Perpetua Honoraria de la ciudad de San Fernando, siendo alcalde don Francisco García Ráez.

Nuestra Señora del Carmen Coronada, Patrona de San Fernando, Cádiz.

La Virgen, por Decreto publicado en el Boletín Oficial del Ministerio de Marina del 10 de agosto de 1955, recibe los Honores de Capitán General, por lo que luce el fajín correspondiente a este cargo en su cintura.

Ambas distinciones, la de Alcaldesa Perpetua y la de Capitán General, fueron impuestas a la imagen el 12 de octubre del año de 1955 en el atrio del ayuntamiento, por el alcalde de la ciudad don Francisco García Ráez y el Capitán General del Departamento marítimo don Ramón de Ozámiz y Lastra.

La fecha del 12 de octubre quedó marcada a fuego en la historia de la Hermandad del Carmen, hasta tal punto que, a partir de la Coronación Canónica, se traslada a ese día la procesión Carmelita por las calles de la ciudad. No obstante en el año de 2015, vuelve a salir el 16 de julio, por petición de los Hermanos y de la ciudad de San Fernando, teniendo el besamanos por la mañana y la procesión de alabanzas a la tarde.

A vueltas con el Sábado Santo

“El obispo Mazuelos otorga el privilegio al Santo Entierro de no ir a la Catedral”. Así titulaba, hace unos días, un periódico de Jerez de la Frontera esta noticia de calado en el mundo Cofrade, y digo de calado por dos razones: La primera por que con este decreto se rompe la Carrera Oficial en la jornada del Viernes Santo, en su último tramo, y la segunda por que hace que muchos, vuelvan a hablar del tan comentado Sábado Santo en Jerez.

El obispo Mazuelos con el Papa Francisco en 2018.

El “privilegio”, y lo entrecomillo por que para mí más que un privilegio, es hacer bajar un escalón a la Hermandad del Santo Entierro jerezano, aprueba que la Cofradía haga Estación de Penitencia en la plaza de la Asunción, sin llegar a la Santa Iglesia Catedral, en la Semana Santa de 2020. Esta excepción se otorga con el fin de que la Cofradía pueda recortar su itinerario y horario y así poder recogerse a una hora más temprana. En dicho decreto se argumenta que este “privilegio” se establece al estar el Cabildo Catedral y el ordinario del lugar en la plaza de la Asunción, acompañando a la procesión.

Verdad es que esta noticia ha sido bien recibida en la Corporación, ya que le permitirá poder recortar el horario y así evitar hacer su entrada ya en la madrugada del Sábado Santo. El resto de Hermandades de la jornada, se verían perjudicadas, ya que tendrán que retocar sus horarios, por no decir del desagravio para los usuarios de los palcos en la zona de José Luis Díez, que no podrán ver pasar a la última Cofradía de la jornada.

Varias son las vueltas que se le ha dado al tema, y también son muchas las opiniones vertidas sobre esta jornada, ya que muchas personas, amén de la propia Hermandad, no veían con buenos ojos las altas horas de la madrugada a las que deambulaba por las calles jerezanas.

Paso del Santo Entierro de Jerez de la Frontera.

Llegados a este punto, se ha procedido a poner un parche, otro más, en una jornada que, más tarde o más temprano, tendrá que ser profundamente remodelada, bien por la incorporación de nuevas Hermandades, bien por la inercia de los propios tiempos. Es por ello que tendrá que ponerse sobre la mesa alguna vez la, tan temida por algunos y esperada para otros, jornada del Sábado Santo.

Son muchas las ciudades, de otras Diócesis, que tienen procesiones en esta jornada, ¿Por qué en Asidonia-Jerez no? Algunos dicen que por que no se puede, otros que no tiene sentido que una parte de los cristianos estén celebrando aún la muerte de Cristo, mientras otros celebran ya la Pascua de Resurrección, otros que por que el señor Obispo, sencillamente, no quiere.

En el año de 1956 el, por entonces, cardenal Bueno Monreal firmaba un decreto que permitía procesiones el Sábado Santo. De echo la propia Hermandad de la Piedad jerezana, organizó un Santo Entierro Magno, con la incorporación de varias Cofradías más. Cuatro años después de crearse la diócesis de Asidonia-Jerez, en el año de 1984, don Rafael Bellido Caro, por entonces Obispo de la Diócesis, firmó un decreto por el que se prohibían las procesiones en esa jornada, y las dos Hermandades que procesionan ese día (Santa Marta y Santo Entierro) tuvieron que irse a otros días de la Semana Santa. Fue entonces cuando la Hermandad del Santo Entierro pasó a ocupar la última posición del Viernes Santo.

Desde hace bastante, muchos cofrades se preguntan ¿por qué si en otras localidades de la provincia, y de fuera de ella, hay jornada de Sábado Santo, en la Diócesis de Jerez no?

En su momento don José Mazuelos dijo que podrían salir procesiones, el Sábado Santo, por la mañana o al menos que la última Cofradía estuviera fuera de la Catedral, con la suficiente antelación para que se pueda preparar la Vigilia Pascual con tiempo. También ha comentado el Obispo que las Hermandades deben ir a la Catedral siempre, sí o sí. Por eso, es de difícil comprensión este decreto que acabamos de conocer.

Hay dos Hermandades en Jerez, Santo Entierro y Mortaja, que varias veces han manifestado su deseo de poder procesionar en un futurible Sábado Santo. Llegados a este punto, ¿podría plantearse desde el Obispado realizar un decreto, aunque solo sea para ciudad de Jerez que es la que tiene el problema, para que el Sábado Santo se pueda procesionar? Si fuese así, ¿Podría recoger este decreto que las Hermandades deben estar recogidas en sus templos antes de las diez de la noche, para así celebrar la Pascua de Resurrección? ¿Obligará a cambiar los Estatutos de la Hermandad de la Piedad, si en ellos recoge el itinerario y dice que debe hacer estación penitencial en la Santa Iglesia Catedral para que, en su caso la Estación de Penitencia quede registrada en la plaza de la Asunción? O por el contrario, ¿el decreto exime de cumplir este último punto? Por último, si el Cabildo Catedral y el ordinario del lugar está en la plaza de la Asunción otro día, ¿Tiene sentido que las Hermandades lleguen hasta la Catedral?

Verdad es que este futurible decreto, el de que haya Sábado Santo solo en la ciudad de Jerez, podría verse, desde otras localidades de la Diócesis, como discriminatorio hacia estas, aunque en otros lugares de la Diócesis, no se da esta problemática.

Con la jornada del Sábado Santo, se solucionaría el “problema” que se crea en el último tramo de la Carrera Oficial, con la puesta en marcha de este decreto, en la que sus usuarios se verán afectados por no poder ver pasar la Cofradía de la Piedad, “gracias” al decreto obispal.

Cierto es que la Semana Santa de Jerez, declarada Bien de Interés Turístico Nacional el 25 de febrero de 1993, no se merece terminar una jornada como la del Viernes Santo, de esa manera. Y a partir de aquí opinen. Habrá gustos para todos y todas, pero creo que es un tema para poner, una vez más, encima de la mesa.

José Ovando Merino y el crucificado de la Misericordia.

El escultor y tallista José Ovando Merino nació en la ciudad de El Puerto de Santa María el 9 de enero del año de 1912 y, como otros tanto jóvenes de la ciudad, estudió en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia.

Debe cumplir el servicio militar en Sevilla, lo cual hace que allí conozca a Antonio Castillo Lastrucci en cuyo taller, de la calle de San Vicente, comienza a trabajar en una época complicada, pues acababa de terminar la Guerra Civil española.

En el taller de Lastrucci, se trabajaba a gran ritmo, lo que hizo que Ovando adquiriese bastante experiencia, que le serviría para trasladarse al barrio de la Barzola, cercano a la Macarena, y abrir allí su propio taller. Es en este taller donde realizaría sus dos obras más destacadas para El Puerto de Santa María: El Santísimo Cristo de la Misericordia y el altar mayor de la parroquia de san Joaquín.

Imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia, El Puerto de Santa María

En dicho taller estuvo unos diez años, hasta que el trabajo comenzó a faltar, y se trasladó a la capital gaditana, en principio a un taller cerca del cementerio y posteriormente a un taller en la calle de Rosario Cepeda, hasta que en el año de 1997, ya octogenario, dejó de trabajar.

La obra de Ovando fue muy extensa, durante sus más de sesenta años de actividad, entre las que cabe destacar, en Jerez de la Frontera en el año de 1947, el paso de misterio de la Hermandad de la Flagelación, inspirado en el paso del Desprecio de Herodes, de la sevillana Hermandad de la Amargura, el paso de misterio de la Hermandad de la Borriquita, el paso del Santísimo Cristo de la Vía Crucis, realizado en el año de 1952, el paso de las Tres Caídas, obra del año de 1954 .

En el año de 1981, realizó la imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, de Conil de la Frontera.

De su gubia también salieron la antigua imagen del Santísimo Cristo de la Sed y la antigua imagen de María Santísima de la Piedad, ambas del año de 1986, para Cádiz.

Paso del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz, El Puerto de Santa María.

Para El Puerto de Santa María, el escultor portuense realizó el paso del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz, el anteriormente citado retablo de san Joaquín, que fue realizado en pino gallego barnizado en caoba y mandado, regularmente, a nuestra ciudad por piezas, y sufragado en parte por la Hermandad de la Vera+Cruz, gracias a la venta de su anterior sede canónica de la capilla de la Sangre, y por aportaciones anónimas.

Dicho altar fue bendecido el 19 de marzo del año de 1947, festividad de san José, por el recordado párroco, y posteriormente Arcipreste, don Manuel Salido Gutiérrez.

Como obra principal y más conocida en el ámbito de la imaginería, en El Puerto, destaca el Santísimo Cristo de la Misericordia, de la Hermandad de los Cerillitos.

El Santísimo Cristo de la Misericordia, es una imagen de Cristo muerto crucificado, sujetado a la cruz por tres clavos, y con la herida de la lanzada en su costado. Fue realizado con dos cipreses del cementerio de san Fernando de Sevilla, y comprado en el año de 1951 por un Hermano de la Cofradía del Martes Santo, por 10.000 pesetas de la época.

Esta imagen fue sustituta de una anterior, que hacía las veces de titular de la Hermandad y que fue reclamada por sus propietarios.

También realizó la primitiva imagen de Jesús Resucitado, su última talla para El Puerto, en el año de 1988. Esta imagen fue creada para el Consejo Local de Hermandades y Cofradías de El Puerto de Santa María y el primer titular de la Asociación Parroquial del Resucitado.

Antigua imagen de Jesús Resucitado, actualmente se encuentra en El Cuervo, Sevilla.

Dicha imagen radica actualmente en la parroquia de san José de El Cuervo, en Sevilla, desde que en mayo de 1998, la Hermandad del Resucitado de El Puerto se deshiciera de ella, para bendecir la nueva talla de Jaime Babío Núñez. 

José Ovando Merino se casó con doña Ana Clo Barreda, y tuvieron seis hijos.

Quizás haya llegado el momento de reconocer, en nuestra ciudad, la vida y obra de este portuense, que nos regaló una de las imágenes más impresionantes para nuestra Semana Santa, rotulando alguna de nuestras calles con el nombre de tan genial artista.

José Ovando Merino falleció en Cádiz, el 18 de marzo del año 2001, a la edad de 89 años.

Sebastián Santos y su dolorosa portuense

Desde bien pequeño, se sintió atraído por el arte del modelado. Realizó sus primeros estudios en la escuela de su localidad, dónde aprovecharía todas las oportunidades que se le presentó. En las calles de su pueblo descubre el barro, que aprovecharía para hacer sus primeras figuritas, que modela con sólo ocho años, sin la aprobación ni el agrado de sus padres. En esta época, sus fuentes de inspiración serán la naturaleza, los animales y la iconografía de su parroquia, especialmente la Inmaculada Concepción y san José.

Sebastián Santos Rojas

Sebastián Santos Rojas, nace en Higuera de la Sierra, Huelva, el 4 de noviembre del año de 1895. Fue el pequeño de doce hermanos. Los primeros años de su vida transcurren felices, dentro de la normalidad, a pesar de las dificultades económicas que vive su familia.

El matrimonio Girón Ordóñez, se interesan por Santos y su afición artística y le pagan su traslado a Sevilla y la propia estancia en el internado de los Salesianos de la capital, durante el curso 1907-1908. A los trece años de edad ayuda a su padre, en tareas de albañilería y en el cuidado de cabras en una modesta finca familiar. La ocupación de pastor le permite disponer de tiempo, que lo dedica a seguir modelando y tomando como modelo los animales que cuida.

En 1918 se encuentra en Sevilla, llamado al servicio militar, tras el cual decide no volver a su pueblo y buscarse la vida en la ciudad, siendo este un período difícil para él, viéndose obligado a trabajar de portero, de ayudante en los talleres de cerámica Montalván y posteriormente en los de Pedro Navia, para costearse su formación artística, acudiendo a clases en la Escuela de Artes y Oficios al finalizar su jornada llaboral. Aquí tuvo como profesores al pintor Gonzalo Bilbao y al escultor Francisco Marco Díaz-Pintado. Colabora también en el estudio del escultor Manuel Delgado Brackenbury.

Sus comienzos en el mundo de la imaginería los inicia ya un poco mayor. En el año de 1929 monta su propio estudio y vivienda en una casa de la calle Castellar de Sevilla, donde comienza a recibir numerosos encargos.

Contrajo matrimonio con Francisca Calero, en el año de 1933, de cuya unión nacerían cuatro hijos. Se instaló en la calle Santiago, donde realizará la mayor parte de su amplia obra. La gran demanda de trabajo, hace que se rodee de todo un equipo de trabajadores. Su trabajo estará centrado principalmente alrededor de la escultura religiosa, primordialmente del tema mariano, entre las que se encuentran, entre otras:

Para Sevilla, la Virgen de la Concepción, de la Hermandad del Silencio, la Virgen de los Dolores Coronada, de la Hermandad del Cerro, la Virgen del Refugio de la Hermandad de san Bernardo y la Virgen de las Penas, de la Hermandad de Santa Marta.

Cuatro de las dolorosas de Sebastián Santos: Virgen del Refugio, Virgen del Cerro Coronada, de Sevilla, Virgen de la Estrella de Jerez de la Frontera y Virgen de las Penas de Sevilla.

Para Cádiz y su provincia la Virgen de la Soledad, de la Hermandad de la Vera+Cruz, la Virgen de la Estrella, de la Hermandad de Cristo Rey de Jerez de la Frontera, así como María Santísima de Consolación y Lágrimas, de la Hermandad de Vera+Cruz de El Puerto de Santa María.

María Santísima de Consolación y Lágrimas, es una imagen de dolorosa, de candelero para vestir, es decir, solo posee el busto con la cabeza y las manos talladas. Es de estilo neobarroco y mide aproximadamente 168 centímetros. Sebastián Santos la realizó en el año de 1968. La Virgen aparece con una expresión de dolor en su rostro, típico por otra parte del autor y con la mirada y la cabeza al frente. Sus manos, abiertas, están llenas de expresividad.

Primer plano de María Santísima de Consolación y Lágrimas de El Puerto de Santa María

Otras obras de Sebastián Santos son El Cristo de la Sagrada Cena (1955) de la Hermandad sevillana del mismo título. El Cirineo que durante muchos años acompañó al Cristo de Pasión de Sevilla. La imagen de Santa Marta de la Hermandad de Santa Marta, de Sevilla y El Cristo del Perdón, realizado en Sevilla en el año de 1944, considerado su obra culmen. Esta obra está inspirada en la imagen del Cristo de la Clemencia, de la Catedral Hispalense.

Como algunos de sus compañeros de profesión, fue autor de algunos monumentos para Sevilla como el busto del monumento a Juan XXIII, ubicado en la calle Verbena de la Paloma, la estatua de Carmen la Cigarrera del paseo de Colón y la estatua de medio cuerpo del escultor Manuel de Cervantes, en la calle Entrecárceles.

Fue profesor y miembro fundador de la Escuela de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla.

Sebastián Santos Rojas, fallece el 16 de julio del año de 1977 en la ciudad de Sevilla.

Las Hermandades portuenses en el Real de la Feria

La Feria de Primavera y Fiestas del Vino Fino de El Puerto de Santa María, se celebra siempre en la primavera, de ahí su nombre, después de la Semana Santa y entre los meses de abril y mayo.

Tiene una duración de cinco días, de jueves a lunes, aunque desde la noche del miércoles ya se disfruta de la misma, con la prueba del alumbrado y la tradicional velada.

Sus inicios los encontramos en el comercio del ganado tradicional, dónde los ganaderos de las localidades cercanas, acudían para hacer negocio. Esta feria del ganado se celebraba en la mañana y a las afueras de la ciudad, en tanto en cuanto por la noche, se celebraba una velada en el parque de la Victoria de la ciudad, conocida como la Feria de la Victoria.

Con el paso del tiempo, la primitiva feria del ganado fue desapareciendo y derivando a lo que conocemos actualmente, con las casetas, sevillanas y los cacharritos para los más pequeños.

La Feria ha ido cambiando, por diferentes motivos, su lugar de celebracion. Así en el año de 1966 la Feria del ganado se celebraba en lo que es hoy el Polígono Industrial El Palmar y la Feria de la Victoria en el parque del mismo nombre. En los años 70 se trasladó a la zona de Crevillet, dónde estuvo una década, para ya, en los años 80, pasar a su actual situación en el Recinto Ferial de Las Banderas.

Es tradicional dedicarle la celebración de la misma a una ciudad o comunidad autónoma, con la que El Puerto de Santa María tiene alguna relación, así como darle el honor a la persona más longeva de esa ciudad o comunidad autónoma que vive en El Puerto, de encender el alumbrado. Es también costumbre darle el nombre de alguna calle del recinto a la ciudad homenajeada y que la misma monte una caseta en el Real donde ofrezca sus productos.

Verdad es que la Feria “empieza” extraoficialmente con el tradicional Pregón en la caseta de “Helo Libo” de la Hermandad de la Oración en el Huerto, que da el pistoletazo de salida el lunes antes del alumbrado.

La actual Feria de Primavera cuenta con unas 70 casetas, que son montadas por diferentes peñas, asociaciones, equipos deportivos y Hermandades. Las Hermanades de la ciudad, como el resto de colectivos, se afanan en tener sus casetas listas para que los portuenses disfruten de sus platos y su música en un ambiente lúdico y festivo.

Las Hermandades que montan caseta en el Real de las Banderas son:

  • Hermandad de la Borriquita: El nombre de la caseta es “La Borriquita”, estando situada en la avenida de las Banderas, en la misma acera que Humildad y Paciencia, siendo montada desde finales de los años 90.
  • Hermandad de la Flagelacion: la caseta denominada “La Amargura” se instala, aproximadamente desde el año 1965 y está situada en la avenida de las Banderas.
  • Hermandad de los Afligidos: La Hermandad del Lunes Santo monta su caseta desde 1970, estando situada en la avenida de El Puerto y se denomina “Los Afligidos”.
  • Hermandad de la Misericordia: La caseta se denomina “Los Cerillitos” y se monta desde el año de 1980. Está situada en la avenida de El Puerto, junto a la fuente.
  • Hermandad del Olivo: La caseta “Helo-Libo” es la más antigua del recinto ferial. Fue fundada en el año de 1960 y esta ubicada en la avenida de El Puerto, frente a la caseta municipal.
  • Hermandad de la Humildad y Paciencia: Situada a la izquierda de la Portada, en la avenida de las Banderas, y denominada “La Humildad” “Barrabás y Martillo”, se monta desde el año de 1995.
  • Hermandad del Nazareno: Esta caseta, llamada “La Madrugá”, está ubicada en la avenida de las Banderas y se monta en el recinto ferial desde el año de 1993.
  • Hermandad de la Vera+Cruz: La Hermandad más antigua de la ciudad, monta su caseta junto a la caseta municipal, en la avenida de El Puerto, aunque desconocen la fecha en la que se instaló por vez primera. Su nombre es “La VeraCruz”.
  • Hermandad de la Soledad:- La fecha exacta de la primera caseta de esta Hermandad no se conoce, aunque ronda el año de 1997. En estos primero años la montaba, conjuntamente, con la Peña “yo que se”, hasta que a los pocos años, fue montada exclusivamente por la Hermandad. En la actualidad esta situada en la avenida de las Banderas número 4 y se llama “La Soledad”.
  • Hermandad del Resucitado: La Hermandad más joven de la ciudad monta su caseta, llamada “La Misma Gloria”, desde el año de 1998 y está situada en la avenida de El Puerto, casi frente por frente de la Caseta Municipal.
  • Hermandad del Rocío: La Hermandad rociera monta su caseta aproximadamente desde el año de 1965, aunque de manera intermitente, ya que estuvo varios años sin instalarla. Se denomina “Hermandad del Rocío” y está situada en la avenida de El Puerto.

Francisco Pinto Berraquero en El Puerto de Santa María

El escultor Francisco Pinto Berraquero nace en la calle Francos, el 6 de junio de 1924, en la gaditana localidad de Jerez de la Frontera.

Comenzó a formarse en el propio taller de su padre, Lutgardo Pinto Ruíz, con tan solo once años. Allí vivirá rodeado de herramientas e imágenes que le ayudarán a ir creciendo en su labor.

Entre los años de 1938 y 1941, Francisco Pinto pasó por la Escuela de Artes y Oficios de Jerez de la Frontera. Su paso por aquí le aportó una nueva visión de su trabajo. Aquí conocería a grandes profesionales como Nicolás Soro, Juan Padilla y Juan Luis Vassallo, representantes de lo que más tarde se llamó escuela castellana y que para Pintó Berraquero significó un nuevo aire.

Cuando termina sus estudios en la Escuela de Arte de Jerez, se traslada, en el año de 1941, a Madrid, dónde ingresa en la Escuela Central de Arte y Oficios, para seguir su formación.

Francisco Pinto Berraquero junto a uno de sus monumentos.
Francisco Pinto Berraquero junto a uno de sus monumentos.

En Madrid, uno de sus primeros profesores de modelado fue José Capuz Mamano, quién también fue maestro de Vassallo.

Trabajó de aprendiz en el estudio de varios escultores, como Juan Cristóbal González Quesada, un escultor almeriense, aunque su verdadero maestro fue Luis Marco Pérez, pues no sólo compartió el conocimiento de Pérez, sino también su amistad. Con él se formó en todo lo relacionado con la imaginería, como es sacar punto, el vaciado y el trabajo en equipo.

Al terminar sus estudios, en el año de 1950, vuelve a su Jerez natal. Es entonces cuando comienza a modelar sobre los temas que le gustaban, como son los oficios y la vida de los trabajadores jerezanos: Vendimiadores o arrumbadores.

Primer plano de Madre de Dios del Patrocinio (Hermandad de Santa Marta, Jerez)
Primer plano de Madre de Dios del Patrocinio (Hermandad de Santa Marta, Jerez)

Con respecto a sus tallas cofrades, hay que destacar la imagen de María Magdalena para la Hermandad de la Lanzada de Jerez de la Frontera en el año de 1955, el conjunto escultórico para la Hermandad del Transporte, también de Jerez, un año después, la Virgen del Patrocinio, de la Hermandad jerezana de Santa Marta del año de 1959, así como el crucificado de la Hermandad del el Santísimo Cristo del Perdón, de Jerez (1962-1965), entre otras obras.

En el año de 1965, siendo profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Jerez de la Frontera, se asocia con Manuel Prieto Fernández, un antiguo discípulo, con el que montará un taller hasta el año de 1982. De esta época es Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, de la Hermandad de la Candelaria, de Jerez en el año de 1977.

Nuestro Padre Jesús de las Misericordias (Hermandad de la Candelaria de Jerez)
Nuestro Padre Jesús de las Misericordias (Hermandad de la Candelaria de Jerez)

También realizó varios monumentos para la ciudad de Jerez de la Frontera, entre los que destacan el Monumento al Arrumbador en el año de 1992 o el de las Aguas de Jerez un año después.

Hablar de Berraquero en El Puerto de Santa María, es hablar de las Hermandades de Flagelacion y Oración en el Huerto.

En el año de 1951, para completar el paso del Cristo de la Flagelación, se encarga a Berraquero y su padre, la talla de dos sayones azotando al Señor. Estos aparecerían de pie, con actitud amenazante y con un flagelo en la mano.

Sayones de la Hermandad de la Flagelacion, El Puerto de Santa María
Sayones de la Hermandad de la Flagelacion, El Puerto de Santa María

Diez años más tarde, en el año de 1961, fue bendecida la imagen de Nuestro Señor Jesucristo Orando en el Huerto, por Monseñor Jose María Cirarda Lachiondo, obispo auxiliar del Cardenal de Sevilla, José María Bueno Monreal, cuya residencia estaba en Jerez de la Frontera.

Se trata de una imagen de Jesús, arrodillado, con los brazos y manos extendidos en señal de súplica, entrega y en actitud clamatoria. Su cabeza está inclinada hacia atrás, eleva el rostro y dirige la mirada al cielo y su boca aparece entreabierta. En su rostro se ve reflejada la tensión y una expresión de sufrimiento. Como detalle, también se puede observar en su rostro la hematidrosis (sudor de sangre en frente y cuello).

Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto de El Puerto de Santa María
Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto de El Puerto de Santa María

Es una imagen de candelero, para vestir, por lo que únicamente tiene tallados la cabeza, el cuello, las manos y los pies. La talla de cabello y barba guardan relación con las formas naturalistas, derivadas de la imaginería barroca andaluza.

También talló el primer ángel confortador de esta Hermandad, así como la primitiva Dolorosa de la misma, así como el Cirineo de la hermandad de los Afligidos.

Fallece Francisco Pinto Berraquero, el 7 de abril de 2004, Miércoles Santo, en Jerez de la Frontera.

Francisco Buiza: Su obra para El Puerto de Santa María

Tras la Semana Santa, seguimos ahondando en los imagineros que dejaron sus obras en El Puerto de Santa María. En esta ocasión hablaré sobre Francisco Buiza Fernández.

Nació este imaginero en la sevillana localidad de Carmona, el día 23 de abril del año de 1922, en una familia de siete hermanos.

Desde que era un niño, estando estudiando en el colegio de los Salesianos, ya modelaba y hacía figuritas de nacimiento de barro, que vendía o cambiaba a sus compañeros. Estudió en ese centro hasta que cumplió los 13 años y allí reafirmó su interés por las artes plásticas.

Hasta el año de 1939, trabajó en Carmona como agricultor, pastor y ganadero, aunque encuentra tiempo para seguir tallando figuras de reducido tamaño, con raíces de olivo, utilizando una navaja.

En esos años, visita las iglesias de Carmona, para observar sus imágenes procesionales. Esto le servirá como un primer aprendizaje artístico. En esta época participa en certámenes y concursos locales, en los que obtiene premios y menciones, completando así una primera fase de aprendizaje, principalmente autodidacta.

Era muy joven aún, cuando se trasladó a Sevilla, donde vivió desde el año de 1939. En el taller de Francisco Vélez Bracho, aprende a trabajar la madera con la gubia y trabaja como tallista. Al mismo tiempo, y por las tardes, completa su formación cursando dibujo y modelado en la Escuela de Artes y Oficios.

Desde el año de 1945 pasa a trabajar como modelista, en el taller de Pedro Navia. En este lugar conoce a jóvenes promesas como Luis Ortega Bru y a su maestro, el escultor e imaginero Sebastián Santos Rojas, de quien se convertirá en su mejor discípulo, entre los años de 1946 hasta 1952, y su gran amigo para el resto de su vida.

El año de 1952 le sirve para inicia su carrera profesional en solitario. Situat su taller en la sevillana calle Viriato. En esta época, Buiza, se especializa en imágenes del Niño Jesús.

El año clave en su vida fue 1962, con 43 años, cuando sufre un accidente conduciendo una moto, que lo obligó a estar hospitalizado un año. En ese momento se encontraba realizando el Cristo de la Sangre, para la Hermandad sevillana de San Benito. Esta obra supuso una gran oportunidad para demostrar su gran calidad artística. Desde entonces su prestigio, como imaginero, crece y el número de encargos ya no cesarán.

Fue un gran admirador del arte y la escultura barroca del siglo XVII, especialmente de la obra de Martínez Montañés y Juan de Mesa, Montañés hizo imágenes tan apoteósica como el Señor de Pasión y el segundo realizó la talla de Jesús del Gran Poder, el Señor de Sevilla. Buiza tuvo muy presente a ambos autores, llegando a copiar algunos atributos para sus obras.

Maestro admirable, durante su vida contó entre sus alumnos con diversos artistas reconocidos, posteriormente, en el campo de la imaginería religiosa como Luis Álvarez Duarte, Francisco Berlangao, Juan Manuel Miñarro, Juan Ventura o Augusto Morilla Delgado.

Perteneció a las Hermandades de San Benito y de la Vera+Cruz de Sevilla, siendo nombrado en ambas como Hermano Honorífico. Tanto en la ciudad de Sevilla, como en Carmona, tiene calles rotuladas con su nombre. Alcanzó una gran fama también en la escultura profana.

Sus obras más destacadas puedieran ser el Cristo de la Resurrección, de la Hermandad del mismo nombre de Sevilla, el Cristo de la Hermandad de las Cigarreras, el Gran Poder y Jesús Yacente de Coria del Río. También realizó ángeles y evangelistas, para el exorno de pasos como los de las Hermanades de los Gitanos, Montesión o la Estrella de Sevilla.

Para Cádiz y su provincia dejó grandes obras, entre las que cabe destacar el Santísimo Cristo de las Aguas, el Santísimo Cristo del Descendimiento, Nuestra Señora de la Luz, Nuestra Señora de la Salud, María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos del Perdón y María Santísima de la Trinidad de Medinaceli para la capital, así como la imagen de Jesús Cautivo de Chipiona y la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo de El Puerto de Santa María. Es en este ultimo dónde me detendré.

Nuestro Padre Jesús Cautivo es una imagen de talla completa, para vestir, de estilo neobarroco, y que fue tallada en el año de 1978. Realizada en la época dorada de Buiza, siguió los cánones de Juan de Mesa.

Esta imagen representa a Cristo maniatado, cabizbajo y abandonado por sus discípulos, tras ser prendido en el monte de los olivos. Su rostro refleja una profunda soledad, en actitud reflexiva y apesadumbrada. De poderosa cabeza, manos y pies, destaca por el cuidado a la hora de tallar la cabellera, la barba es bífida, y tiene unos expresivos ojos y la boca entreabierta, mostrándo con detalle los dientes superiores y la lengua. Mide 1,77 metros de altura aproximadamente.

Procesionó por vez primera en el año de su creación, 1978, y lo hizo sobre el antiguo paso de Nuestra Señora del Dolor y Sacrificio, que se había reformado para ello y que, hasta entonces procesionaba sola.

El 1 de marzo del año de 1983, Francisco Buiza, sufre una dolorosa y grave enfermedad que puso fin a su vida, a la edad de 61 años en la ciudad de Sevilla, dejando tras de sí un gran catálogo de obras, extendidas por toda España.

… ¡Ahí quedó!

Se abría la Cuaresma de 2019, con un Miércoles de Ceniza lluvioso y desapacible, que finalmente acabaría por cumplir aquello de que “sí llueve en Miércoles de Ceniza, llueve en Semana Santa”.

Como si nada, se fueron cumpliendo jornadas, y Cultos, besamanos y besapiés se celebraron en cada Hermandad cumpliendo con su cita cuaresmal.

Un nuevo Domingo de Pasión llegó y con él, el brillante pregón de Constanza Jiménez Solís, que dio paso a la antesala de la Semana Mayor portuense.

Llegó y se fue… La Semana Santa vino y se nos escapó de las manos, en un abrir y cerrar de ojos.

La lluvia fue protagonista en la segunda parte de la semana, aunque a penas hizo deslucir las procesiones. Como se suele decir, en esta vida nunca llueve a gusto de todos y, para un Cofrade, la lluvia en Semana Santa nunca es bien recibida.

VIERNES DE DOLORES.

Se estrenó la Carrera Oficial portuense de 2019 con un hito histórico, debido a la entrada en la misma de las Agrupaciones del Viernes de Dolores por vez primera. Una Carrera Oficial perfectamente engalanada desde ese día, así como la fachada principal de la Casa Consistorial.

Como novedad, nos traía este día el adelanto de lo que será el paso de Dolores de san Francisco, con el dorado de parte de la canastilla y la que, presumiblemente, será una de las últimas salidas del actual Titular del Prendimiento.

SABADO DE PASIÓN.

El Sábado de Pasión se abrió en Vallealto, con un Señor del Soberano Poder renovado por su autor, que cumplió con su visita al cuerpo de bomberos de la ciudad y sonando, cada vez más, su acercamiento al centro de la ciudad.

También es este el día para el Beso de Judas, una Asociación que parece apuntar alto, en lo que a caridad se refiere, y que una vez más tuvo a su barrio acompañándola.

DOMINGO DE RAMOS.

El Domingo de Ramos y palmas amaneció brillante, con buen tiempo y hasta con algo de calor y puso en la calle a una Hermandad de la Borriquita que, salvo por la estética y algún problema con la palmera, supo una vez más abrir la Semana Santa portuense de forma brillante. Destacó el exorno floral de la Virgen de la Entrega por su elegancia y el buen trabajo de sus costaleros.

La otra Hermandad de este día, Flagelacion, puso el estreno de esta Semana Santa en la calle, con un nuevo paso para el Señor, que se presentó en la primera fase de carpintería, y la Virgen de la Amargura estrenando borlas de bellotas en las bambalinas y un exuberante exorno florar, con uvas incluidas.

LUNES SANTO.

El Lunes Santo amanecía algo más fresco que el día anterior, el tiempo acompañó y se pudo disfrutar de una jornada tranquila.

Afligidos puso en la calle un ordenado y nutrido cortejo, y presentó el dorado de parte de la canastilla del paso del Señor. El silencio que acompañó al Señor del hospital, sólo fue roto por los aplausos de parte del público que, parece, aún no comprender que hay ciertos momentos de la Semana Santa en los que no se debe aplaudir. La Virgen del Rosario en sus Misterios Dolorosos, salía al son de la marcha real y la marcha Cristo de la Alcazaba la ponía en la avenida de Micaela Aramburu de Mora.

MARTES SANTO.

El Martes Santo lució un cielo azul y una temperatura más que agradable. En esta jornada, la Hermandad de los Cerillitos abrió los desfiles procesionales a las seis y cuarto de la tarde. Apareció el crucificado de Ovando y sonó el himno, engarzado hasta tres marchas seguidas, con la elegancia que nos tiene acostumbrado. Salía la Virgen de la Piedad, al son de la marcha, para ponerse en la calle entre rosas y liliums.

Dolor y Sacrificio es sinónimo de recogimiento y oracion. Jesús Cautivo lucía túnica blanca, sobre un monte de claveles. Por su parte María Santísima del Dolor y Sacrificio iba ataviada con ropa de hebrea y tocada con aro de estrella, mientras sus Hermanos de fila rezaban las estaciones del Vía Crucis. Finalizó la jornada con un desapacible viento, que hacía presagiar lo que ocurriría el día siguiente.

MIÉRCOLES SANTO.

Amaneció el Miércoles Santo con fuerte viento de levante y algo de nubosidad, como ya anunciaran los partes semanas atrás y con la incertidumbre meteorológica presente.

La tarde se presentaba complicada y los nervios estaban a flor de piel en la Hermandad del Huerto, que reunió a su Junta de Gobierno y decidió pedir una dispensa y aplazar su hora de salida una hora más tarde.

Finalmente hizo su salida procesional, una hora después, bajo un cielo amenazante de nubes negras y cerrando el día a las dos y trece de la madrugada del Jueves Santo.

JUEVES SANTO.

No hay lugar a dudas de que el Jueves Santo, día del amor fraterno, es de los días más complicados, meteorológicamente hablando, de la Semana Santa. Quizás la Hermandad de Humildad y Paciencia sea de las más perjudicadas por la lluvia, bien sea por recibir una mojada en pleno desfile procesional, bien por quedarse en casa por dicho motivo. Sea como sea, la mañana del Jueves Santo se tornaba nubosa y con lluvia, dejando paso a una tarde más despejada y con el sol y las nubes siendo protagonistas.

La Humildad decidió echarse a la calle y, a la hora acordada, plantó su cruz de guía en la calle Espíritu Santo. Tras un nutrido número de nazarenos, hizo su presencia en el dintel del convento el paso de Cristo pensante, que este año lucía sobre un monte de claveles rojos, y, tras la difícil maniobra de salida, comenzó su procesionar por las calles portuenses.

Poco tiempo después haría lo propio el paso de palio de Nuestra Señora del Desconsuelo que, como estreno significativo, lucia unos nuevos candelabros de cola con diez brazos, del taller sevillano de Manuel de los Ríos e iba exornada con claveles de color rosa.

Fue un Jueves Santo sin sobresaltos en cuanto a la meteorología y que se desarrolló de forma normal.

MADRUGADA.

Llegó la Madrugá, cada vez menos madrugada y más alba, y la Hermandad del Nazareno, como novedad, hacía su salida procesional, desde la Basílica Menor con banda, a las seis de la mañana.

Transcurría la jornada de manera normal, cuando eran algo más de las once y media de la mañana, y un fuerte aguacero les sorprendía, enfilando la última parte de su recorrido. La Hermandad decidió no romper la Cofradía y seguir un paso al otro, teniéndose que recoger de forma apresurada y cerrando de esta manera la Madrugada del Viernes Santo, en la que la lluvia quiso ser la protagonista.

VIERNES SANTO.

Después del sobresalto, con la lluvia de la mañana, la jornada de tarde del Viernes Santo se presentó un tanto difícil e hizo que las Juntas de Gobierno de las dos Corporaciones de este día, se reunieran y decidieran atrasar sus salidas.

Finalmente saldría una hora más tarde la Hermandad más antigua de la ciudad, Vera+Cruz, poniendo en la calle Cielos al único de sus pasos, con la antiquísima talla de Cristo crucificado, acompañado por la titular mariana de Sebastián Santos, la Virgen de Consolación y Lágrimas.

La otra Hermandad del día saldría con media hora de retraso sobre el horario inicial, para no interferir a Vera+Cruz. Aún así hubo un momento del recorrido en en que la Hermandad de la Soledad, tuvo un parón. Así, la Hermandad de la Soledad y el Santo Entierro, se puso en la calle a eso de las ocho y veinte de la tarde, abriendo el cortejo la Cruz de Guía y las diferentes representaciones de las Hermandades que quisieron acompañarla. Le seguiría el paso alegórico de las Escaleritas y más tarde el impresionante paso plateado del Santo Entierro. Nuestra Señora de la Soledad saldría minutos más tarde, con paso firme y pausado en la mecida.

A pesar de la demora en la salida, la Hermandad de la Soledad, se recogería incluso antes de su horario previsto inicialmente.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN.

Salió la original Cruz de Guía de la Sagrada Resurrección y tras ella las representaciones de las Hermandades de Borriquita, Flagelación, Cerillitos, Nazareno, Humildad, Soledad y Vera+Cruz. Transcurría el cortejo de la Cofradía y salía el paso con Jesús Resucitado, entre repique de campanas, que tras cruzar el dintel de la Basílica, iniciaba su procesionar por las calles para anunciar que Cristo había Resucitado.

En torno a las 14:30 horas, la Semana Santa 2019 finalizaba, cuando Jesucristo Resucitado entraba en la Basílica de Nuestra Señora de los Milagros, al son de los últimos toques de la banda.

Estos fueron los últimos momentos de una Semana Santa completa, ya que salieron todos los paso a la calle, con sus luces y sombras que deberán ser analizadas en el seno de cada Hermandad y en el del propio Consejo Local de Hermandades y Cofradías.

Una Semana Santa que podríamos decir, está en construcción, debido, entre otras cosas, al gran número de pasos de Misterio (hasta 10, contando las vísperas), que están en proceso de ser terminados, pero que cuando estén finalizados, serán grandes obras que servirán para engrandecer la Semana Mayor portuense.

Una Semana Santa que ha quedado perfectamente plasmada en los vídeos de Alberto Ortega Moreno y en las fotografías que ilustran esta página y este resumen de Antonio Montero y Raúl Cordero Zarzuela.

Por mi parte dar las gracias al equipo de OndaPasion por su confianza y recordarles, a todos cuantos siguen está página, que quedan 348 días, para el 5 de abril, que nos traerá un nuevo Domingo de Ramos.