“Con la Iglesia hemos topado”

Nos despertamos hace unas jornadas con la noticia de que el Consejo Local de Hermandades y Cofradías de la Línea de la Concepción había informado a la que era, hasta ese momento, pregonera de la Semana Santa, Elena Greandia, de su destitución como pregonera, por orden del obispado. Mediante una carta, firmada por su presidente Juan Correa, la Junta Directiva del Consejo le explicaba a la ya expregonera que, por causas ajenas a su voluntad, se veían obligados a destituirla para tal cometido por estar divorciada de su primer matrimonio canónico y casada por lo civil con su marido actual, con lo que cumple los requisitos, tal como recoge el Papa Francisco en su exhorto “Amoris Laetitia” de 2016, con respecto a los divorciados vueltos a casar.

Con este tema me viene a la cabeza un caso muy similar, de mi etapa como Secretario en la que fue mi Hermandad. Resulta que había un Hermano (lo pongo con mayúsculas por que realmente merece este título más que muchos), que ayudaba como el que más, que colaboraba en todo lo necesario y que, en muchas ocasiones, salvó de algún apuro económico a la Hermandad, organizando rifas, haciendo de postulante o, incluso, de guía artístico, desgranando todos los pormenores de la sede canónica de la Hermandad.

Cual era el grado de compromiso con su/nuestra Hermandad que, en cada convocatoria electoral, se contaba con él, como colaborador de la Junta de Gobierno. Un colaborador que, siempre, trabajó más que muchos miembros de la misma. Una persona que, a mi entender, no ha recibido el respaldo que debiera, por el mero echo de estar divorciado, y por ello decidió dar un paso atrás hace algún tiempo.

Como él mismo bien decía “si valgo para estar de colaborador, para ser contraguía, para dar charlas, para pedir dinero o para hacer un pregón o presentación de cartel, ¿Qué me incapacita para estar, oficialmente, dentro de una Junta de Gobierno? ¿Una norma? ¿Un estado civil?”.

Con el caso de mi gran amigo y con el de esta expregonera, se me vienen siempre las mismas preguntas: ¿Pesa más la vida privada de una persona a la hora de ejercer un cargo dentro de una Hermandad? ¿Si esa persona estuviera casada o soltera, tendría más legitimidad para pregonar o para ejercer un cargo? ¿No deberíamos mirar más los actos de la persona, cofrade y cristianamente hablando, en vez de su vida privada o estado civil?

Seguramente muchos diréis qué si está dentro de la Iglesia, debe cumplir sus normas, bien. Pero, si un pregonero no es un cargo dentro de una Hermandad, ¿también debe estar sometido a estas “normas”? ¿No debería primaria más el mensaje que tenga que dar esa persona, en vez de su estado civil? ¿Por que se empeñan algunos, dentro de la Iglesia, en espantar a más gente y en dar más argumentos a quienes la critican por falta de actualización a los tiempos que corren?

Como el propio Papa Francisco dijo “Si una persona busca al Señor y tiene buena voluntad quien soy yo para juzgarla”. Quizás el obispo de Cádiz y Ceuta ha perdido una oportunidad de oro para llevar a cabo este mensaje del Papa y quitarse el San Benito de “estirado”. Por el contrario parece haber querido sumar otro grado más de antipatía, a los ya conocidos, como su decisión de saltarse a la torera la aprobación, en Cabildo de Hermanos, de la Hermandad del Perdón de Cádiz, de cumplir sus horarios escritos en sus Estatutos o el de querer cerrar una taberna gaditana, arruinando a la humilde familia que la gestionaba desde muchos años, todo por la codicia de una operación inmobiliaria. Quizás el, denominado por algunos curas de su propia Diócesis como el “obispo señorito”, ha perdido la oportunidad, para demostrar un poco de empatía.

Por último, ¿deberíamos los cofrades ser más humanos ante estos casos y hacer vivo el mensaje de Cristo del amor al prójimo? ¿Deberíamos “hacer fuerza” y plantarnos ante estas decisiones? ¿Quizas la destitución no debería haber sido de la pregonera, sino de quien la nombró? ¿Deberia haber dicho “No” la nueva prefonera, en solidaridad con la destituida?

Como suelen decir algunos, dentro de la Iglesia los hay más papistas que el Papa o con la iglesia hemos topado. Pero como decía Jesucristo, y me permito hacer mía esa frase: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.

Patronas de Cádiz: Nuestra Señora de la Paz, Medina Sidonia

La imagen de la Nuestra Señora de la Paz, Patrona de Medina Sidonia, se realizó allá por el año de 1738. Es Patrona de Medina desde el año de 1802, aunque es venerada por los asidonenses desde hace mucho más tiempo, allá por el siglo XVIII. El patronazgo le fue concedido por el Papa Pío VII, en bula fechada el 20 de agosto de 1802. El procurador mayor presentó el escrito de la Santa Sede, al Cabildo Municipal, el 21 de octubre de ese mismo año.

El domingo 6 de marzo del año de 1955, terminaron las misiones, que habían comenzado el 23 de febrero. El pleno del Ayuntamiento acordó, en sesión extraordinaria y por mayoría absoluta, nombrar a la Virgen de la Paz su Alcaldesa Perpetua. Ese día en la plaza de España, mientras las campanas daban la señal del ángelus, el alcalde del pueblo colocó, en las manos de la Imagen, su bastón de mando y le impuso la medalla de la ciudad.

El domingo 5 de junio de ese mismo año, un grupo de asidonenses residentes en Cádiz, presidido por el almirante jefe del arsenal de la Carraca, D. José Cervera Tribout, llegó a Medina para ofrecer la medalla de oro de Alcaldesa, que entre todos habían costeado.

El día 23 de enero del año de 1956, el Obispo de Cádiz, erigió canónicamente la Hermandad de Nuestra Señora de la Paz, Patrona y Alcaldesa Perpetua de Medina Sidonia, en la iglesia de Santa María que, a día de hoy, sigue siendo su sede canónica. El 14 de abril de ese año, a las seis y media de la tarde, tomaron posesión de sus cargos el Hermano Mayor, D. Diego García de Alzurgaray, y los demás componentes de la Junta de Gobierno: D. Juan Jiménez Pérez, Teniente de Hernano Mayor, D. Antonio María de Puelles, Consiliario, D. José Amosa Utrera, Secretario, D. Emilio Lozano Jiménez, Tesorero, D Pedro Medina Moreno, Vicesecretario, D. Manuel Rodríguez Rosso, Vicetesorero y los vocales D. Manuel Benítez Bello, D. Juan Morales Gómez, D. Alfonso Gómez García, D. José Cantero Moreno, D Manuel Sánchez Sánchez y D. Juan Manuel Moreno Acosta. El acto terminó con un besamanos en el que se repartieron más de 6.000 estampas con la imagen de la Santísima Virgen.

El 25 de julio siguiente, festividad del apóstol Santiago, patrón de Medina, el obispo coadjutor de la Diócesis, Monseñor Antonio Añoveros, bendijo, con asistencia del Corporación municipal y de las demás autoridades locales, la bandera de la Hermandad. En este acto se despidió al padre Rivas, por la llegada del nuevo párroco, el padre Luis López Muñoz.

El día 20 de agosto de 1956, se nombró al padre Rivas Hermano Mayor honorario. El día 6 de junio de 1974, el Ayuntamiento le entregó el título de Hijo Adoptivo de la Muy Noble y Marianísima Ciudad de Medina Sidonia. En este acto se le entregó un pergamino, obra del pintor asidonense D. José María Armengol y Carreras, autor también del dibujo que sirvió de base para mosaico de la Virgen.

La imagen de la Virgen fue restaurada en el año 2014, por el Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla en las especialidades de Conservación y Restauración de Obras de Artes y de Grabado y Diseño, D. David Martínez Amores, en Umbrete (Sevilla). Le realizó una fijación, limpieza y reintegración de la policromía de la Virgen y del Niño, así como un nuevo candelero y brazos a la Santísima Virgen.

“El tío del palo”

8 de diciembre de 2019, Festividad Inmaculista. Jerez. Olor a pestiños, anís y vino dulce. Sonidos de zambombas y villancicos. Luces navideñas y espumillones. Olor a rosas, incienso y sonidos de marchas procesionales y luces de candelería encendida. Jerez, ciudad de contrastes que sabe mezclar perfectamente la Navidad y una procesión extraordinaria, la de la Virgen de la Concepción, que celebraba su aniversario de coronación. Una Virgen de la Concepción Coronada perfectamente vestida, exornada con gusto y llevada con mimo por sus costaleros.

Como en cada procesión, más en las extraordinarias por el dato histórico que conllevan, la gente se echa a la calle y quieren guardar ese momento histórico en sus retinas… Y en sus móviles y cámaras. En éstas tenemos a aficionados y profesionales del vídeo y la fotografía que escogen, con cuidado, el lugar para ver la procesión y el ángulo para poder grabar o fotografiar el momento perfecto y exclusivo. Toda esta planificación se puede ir al traste si, delante del paso, te encuentras a los denominados en este mundillo como los “tíos del palo”, y que nos son los enciendevelas. No seré yo quien critique el “intrusismo” de los cámaras amateur, puesto que pienso que todo el mundo tiene derecho a poder guardar, para sí o para mostrarlo al mundo, una saeta, una marcha o cualquier momento digno de recordar. Eso sí, con respeto y cordura a los demás.

Con anterioridad hemos podido descubrir planos, nunca vistos, con la cabeza caliente o cabeza remota de Onda Jerez, que con el tiempo, han ido mejorando. Ya esto parece casi normalizado, aunque algunas veces hemos asistido a pequeños “accidentes” con estos artilugios. Cabe destacar que una cabeza caliente es un tipo de grúa, con una cámara en su extremo más alto, puesta en un punto fijo. Para los cámaras de a pie, les es fácil identificarlas y elegir otro lugar que no les rompa el plano.

En la procesión del pasado día 8 asistimos, y las redes sociales se hicieron eco de ello debido al descontento, a un fenómeno cada vez más extendido: El llamado “tío o tíos del palo”. Personas que utilizan alargaderas telescópicas, mayormente grabando en formato video, para tener el mejor y más cercano plano y que hacen el cangrejo, delante de los pasos, para no perderse ni un detalle de la chicotá. He podido seguir por redes sociales y por la televisión esta procesión, y debo reconocer que, en la gran mayoría, salía el dichoso palito, con el móvil en su extremo, de Cofrademanía.

Igual que no me atrevo a criticar a un aficionado a la fotografía o al vídeo, en detrimento de los profesionales, tampoco me atrevería a criticar a alguien que dedica su tiempo, y muchas veces su propio dinero, para poder llevar las mejores imágenes a quienes no pueden asistir a un determinado evento, colgándolas en su página web o YouTube. Eso sí, me atrevo a pedir cordura, en especial a la gente de Cofrademanía, ya que en esta y en anteriores ocasiones, van pegados a la delantera del paso, cual imán, sin tener consideración al resto de compañeros que también quieren ofrecer ese momento sin interrupciones y sin nada atípico delante. A lo mejor, si leen esto, dirán que les da lo mismo y que van a seguir haciéndolo puesto que prima, para ellos, el tener el “mejor” plano. O hasta graban algún vídeo, con porrazo en la mesa incluido, para defenderlo.

Pienso que no todo vale, y menos en el mundo Cofrade, que parece muchas veces como la prensa del corazón: Intentan dar la exclusiva, la foto, el vídeo o el momento nunca visto, sin pensar en los que les rodean. Igual ha llegado el momento de utilizar lo más avanzado del vídeo y la fotografía, para llevar esas imágenes a todas las personas que no lo puedan ver, sin poner en riesgo el trabajo, esfuerzo y dedicación del resto de profesionales y aficionados, que también buscan poder acercar estas imágenes a todos.

Fotografía de Nando Fossati

La rueda y el costal

Pudiera parecer el título de una fábula, pero no lo es. Más bien es un intento de dar respuesta a una pregunta, que muchos se hacen: ¿Por qué la Patrona de El Puerto no se cambia de ruedas a costal? O ¿Cuando irá la Patrona de El Puerto a costal?

Controvertida pregunta que se hace parte del mundo Cofrade portuense, que no desde la Archicofradía, que reverdece al oler a nardos, rondando el mes de septiembre de cada año. La respuesta podría ser bien sencilla: “Porque no”. Pero si ahondamos en la cuestión nos encontramos personas a favor y en contra, casi, a partes iguales.

Muchos son los que se preguntan si en otras localidades vecinas, sus patronas, son cargadas por costaleros, ¿Por qué la de El Puerto de Santa María no? Mi respuesta a esta pregunta siempre es la misma: “¿Y por que si?”

Nuestra Señora de los Milagros en su Templete
Nuestra Señora de los Milagros en su Templete

Verdad es que en otras localidades las patronas y patrones van a costaleros, también es verdad que otras van con cargadores o con molía jerezana y verdad es también que la nuestra siempre fue a ruedas. Llegados a este punto me cuestiono lo siguiente: ¿Que razón de peso hay para querer cambiar las ruedas por el costal? ¿Elegancia? ¿Modas? ¿Antojos? ¿Copiar? La verdad es que nunca me he encontrado con un argumento, de peso, para este cambio, amén de la tan mañida respuesta de: “Es que a ruedas no pega, porque en otros lugares va a costaleros”. Sin embargo sí he encontrado “argumentos” irrespetuosos que bien podrían valer para otras cosas, tales como que quien quiera empujar un carro, que se vaya a un supermercado. Ni un dirigente de cierto partido político, haría ese tipo de argumentaciones. No hay más comentarios.

La siguiente pregunta que me hago es: ¿La Archicofradía tiene costaleros para este cometido? La respuesta creo que es obvia: No. Para este “problema” también propone alguno una solución: Que cada año la cargue una Hermandad diferente. Cada año una cuadrilla distinta. Cada año un capataz. ¿Es serio esto? Esos mismos piensan que para la Virgen de los Milagros no habría problemas de costaleros, que la gente se volcaría para ser sus pies, así de simple, por el mero echo de sacarla, sin fe, sin devoción, cual sacapasos.

Algunos proponen que, al menos si no se plantea el cambio de las ruedas por el costal, que los que empujan el templete, lo hagan desde dentro, evitando que se vean a estas personas, como sucede en la Custodia de la capital gaditana. Quizá esa sea una opción más acertada y que le daría un cambio sustancial al paso de la Virgen de los Milagros. También es cierto que antes incluso iban empujando el Templete de la Patrona portuense por los laterales, cosa que, por suerte, se suprimió también.

Supongo que esos mismos, que no ven que nuestra Patrona vaya sobre ruedas, son los mismos que no ven como “normal” a la Hermandad de Jesús Cautivo, simple y llanamente por que no entra dentro de los cánones de Cofradía “normal”. Esos mismos que lo quieren “sevillanizar” todo con el único argumento de que en Sevilla se hace así y ahí comenzó todo, y que no entienden que en la singularidad de un templete o unas andas, como las de la Patrona o la del Cautivo, también está lo original, lo añejo, lo tradicional… Lo portuense.

Cambiar por cambiar nunca fue un argumento de peso, al menos para mí, en ningún ámbito… Y en el Cofrade, tampoco. Se cambia para mejorar o se cambia algo que no funciona, pero no se debe cambiar con el único argumento de que “a mí no me gusta” o “es que en otros sitios no es así”. Y, sincera y personalmente, creo que no mejoraría este cambio.

Mantengamos nuestras costumbres, nuestra seña de identidad, como los guiones abriendo el cortejo procesional de nuestras Cofradías que, poco a poco, también se van perdiendo, y si algo no funciona, adelante, a cambiarlo pero no por modas o gustos personales, sino por que realmente no funcione.

Nuestra Señora de los Milagros en el interior de la Basílica que lleva su nombre.

Desde aquí también invito a esas personas a que se hagan Esclavos o Hermanos de la Patrona. Que vivan la Hermandad desde dentro, que sepan de su día a día, casi desconocido para la mayoría, de su novena en mayo y su octava en septiembre o de la Sabatina matutina de cada sábado. Que participen de sus Cabildos y, por qué no, propongan este cambio en uno de ellos.

Creo que la Esclavitud tiene otras necesidades más acuciantes, como una casa de Hermandad, o restaurar su amplio, importante, rico e histórico patrimonio, además de gente que arrimen el hombro. También es verdad que si, llegado el caso, se planteara algún cambio de ruedas a costaleros, lo principal sería acometer unas reformas costosas, como cambiar toda la mesa del paso, para darle más altura, así como calar los respiraderos, que en la actualidad son de una pieza y sin calar.

Mientras unos se preguntan si es mejor seguir a rueda o cambiar a costaleros, yo me limito a cuidarla de la manera que Ella me eligió, en el año 2016, que es exornando con flores su capilla cada semana y su templete cada 7 de septiembre, vaya a ruedas, costal, molía o como Ella quiera.

David Romero Otero

Patronas de Cádiz: Nuestra Señora del Rosario Coronada, Cádiz

La Hermandad del Rosario de Cádiz, compuesta en sus principios por esclavos negros residentes en la ciudad, surge a finales del siglo XVI, en la antigua ermita del Rosario, hoy parroquia del mismo nombre.

Cuando llegaron los frailes dominicos a Cádiz, y fundaron su propio convento, se hicieron cargo de la dirección espiritual de la Hermandad, que la trasladaron, y se llevaron la imagen titular al citado templo, en el año de 1636.

Esta efigie fue realizada sobre el año de 1598 y su autor se desconoce. Fue tal la devoción que despertó esta Virgen que Fray Pablo de Cádiz, funda hasta quince compañías espirituales, que cada noche cantaba públicamente los misterios del Santo Rosario por las calles de la capital.

La actual imagen de Nuestra Señora del Rosario, Patrona de Cádiz, es la cuarta que existe desde que se fundó el convento de Santo Domingo, y que vino a sustituir, y guardando gran parecido, a la antigua imagen desaparecida en los disturbios del día 11 de mayo de 1931, carbonizada, de la que sólo se salvó las manos y el Niño Jesús.

Ese mismo día, un grupo de personas incendiaron el convento y los dominicos, antes de huir, sacaron el Santísimo Sacramento y las manos de la Virgen y el Niño Jesús.

Nuestra Señora del Rosario Coronada en su paso.

Una fotografía fue puesta en el altar de la capilla de la Coronación de la Señora, en la Catedral Vieja, hoy parroquia de Santa Cruz, para intentar llenar el hueco que había dejado la Patrona en los gaditanos.

En el año de 1933, en los madrileños talleres de Félix Granda, se talló una nueva imagen de la Virgen del Rosario, con las manos y el Niño Jesús de la anterior, pero no gustó nada en Cádiz, ya que no se parecía en nada a la anterior y fue conocida popularmente como “La Rubia de Granda” por sus pelos y sus ojos claros. Una nota de prensa de la época decía:

“…se ofrece en la hornacina una imagen de la Santísima Virgen del Rosario, cuyas manos y el Niño Jesús que sostiene en ellas, pertenecen a la imagen destruida”.

En el año de 1943 se retiró esta imagen del culto y estuvo, durante muchos años, en una habitación, próxima al camarín donde actualmente se aloja la Patrona, aunque parece ser que ya no se encuentra en ese lugar, y se desconoce su actual paradero.

Fue en ese mismo año de 1943, cuando el escultor sevillano José Fernández Andes, que había ingresado en los Dominicos, cuando hizo la actual imagen, a la que también se le colocaron las manos y el Niño Jesús de la imagen calcinada.

Primer plano de la Santísima Virgen

Tras volver a reiniciarse el culto en el convento y devolver a la Virgen al culto, se puso en marcha la concesión de la Coronación Canónica, que se hizo efectiva por parte del Cardenal y Arzobispo de Sevilla, Pablo Segura, el 4 de mayo del año de 1947.

La fama de milagrosa de la Virgen del Rosario, intercediendo en las epidemias de los años de 1681 y de 1730, corrió rápidamente por la ciudad. Estas intervenciones milagrosas hicieron que, en el año 1755, con el terremoto de Lisboa, el pueblo de Cádiz, acudiera hasta las puertas del convento de Santo Domingo, para que los dominicos sacaran en procesión a la Virgen. El ayuntamiento tubo a bien, nueve días después, nombrar a la Santísima Virgen del Rosario, Patrona y Protectora de Cádiz, que la Santa Sede ratificó el día 25 de junio de 1867, mediante bula firmada por Su Santidad Pío IX y siendo obispo de Cádiz Fray Felix.

La Santísima Virgen del Rosario ostenta los honores de Capitán General, concedidos por los marinos, que la consideran como Patrona de la Armada Española, desde la victoria en la batalla de Lepanto, el 7 de octubre de 1571.

Desde el día 26 de mayo del año de 1967, luce la vara de Alcaldesa.

La Virgen del Rosario procesiona en dos ocasiones al año: En la festividad del Corpus Christi y en el día de su onomástica, el día 7 de octubre, y viene precedida de una novena y una ofrenda floral. Durante estos actos, se canta los gozos que el Beato Fray Diego de Cádiz le dedicó:

“Cantemos con devoción a la que es de Dios Sagrario; Señora, por tu Rosario, logre yo mi salvación”.

Patronas de Cádiz: Nuestra Señora del Rosario Coronada, Rota.

Se sabe que en el siglo XVI, la Hermandad, que ya existía, encargó realizar una imagen de la Virgen del Rosario. Está Imagenio es de candelero, con rostro bello y sereno y que sostiene en su mano izquierda al Niño Jesús.

La Santísima Virgen ha sido restaurada en varias ocasiones: En el año de 1856, en el año de 1943, retocándole la cara y en el año de 1950, cuando fue restaurada por el escultor Ribera. Entre los años de 1987 y 1989 las imágenes de la Virgen y el Niño son restaurados por el reputado profesor Juan Manuel Miñarro López.

Se sabe que, por estilo y proporción, las manos lo son las originales de la imagen, así como el cuerpo aparecía desproporcionado y la cabeza una al cuerpo de manera extraña

La policromía que tenía no era la original. Se pudo demostrar ya que la pasta que rodeaba sus ojos, la policromía era la misma que la del resto de la cara, no presentando repuntes, que hubieran apuntado a lo contrario. Está policromía es, probablemente del siglo XVII, en que la imagen, como otras tantas, debió ser adaptada a la moda de la época, de tal manera que se pensaba que la imagen era de este siglo.

Posee la imagen ojos de cristal que, naturalmente, no son de la época original. Es más que probable que la Virgen tuviera los ojos talados, y eso se puede asegurar, por que los ojos de cristal fueron colocados desde fuera, ya que ni los párpados ni la órbita presentan la madera original, sino una pasta de estuvo que se colocó sobre la cuenca ocular, una vez que éste fue puesto en el hueco vacío.

Nuestra Señora del Rosario Coronada en su paso.

Ha sido con esta última restauración del profesor Miñarro, con la que la imagen ha vuelto a recuperar gran parte de su estado primitivo, resaltando la encarnadura, similar a la que el Niño Jesús posee.

No se puede documentar, de manera fidedigna, el origen de la devoción a la Virgen del Rosario de la Villa de Rota. Lo que si se sabe es que el 28 de enero del año de 1653, el Rvdo. Padre Fray Francisco de San Lorenzo, Comendador del Convento de Mercedarios Descalzos de la Villa, solicitó al Ayuntamiento que se nombrase Patrón de Rota a san Pedro Nolasco, acordándose en Cabildo acceder a tal petición, nombrándolo en segundo lugar, después del patronato de la Nuestra Señora del Rosario, que ya en aquella fecha era consideraba patrona desde “tiempo inmemorial”

El documento más antiguo que hace referencia a la existencia de una Cofradía con el título del Rosario, es del año de 1671, en el que consta que Doña Juana Izquierdo comenzara a construir una capilla para Nuestra Señora del Rosario. Así mismo dejaba en su testamento sus bienes en favor de la Cofradía del Rosario, para que se siguiera con la obra de la capilla.

Entre los años de 1751 y 1810, se mantuvo la costumbre de sacar, a la puerta de la iglesia a la Virgen, ante la grave calamidad que afectaba a la Villa. Se suspendió en el año de 1810, por motivo de la invasión francesa, sacando el estandarte de la Cofradía escoltado por faroles. Esto se mantuvo durante bastantes años, hasta que desapareció entre los años de 1885 y 1894, debido al enfriamiento de la religiosidad y a las turbulencias políticas del país, motivando que las fiestas del Rosario, casi desaparecieran.

En el año de 1755, el maremoto de Lisboa derrumbó la capilla de la Virgen, lo que hizo que en el año de 1758 comenzarán las obras para levantarla de nuevo.

Primer plano de la Virgen del Rosario, Patrona de Rota.

El 13 de septiembre de 1805, el rey Carlos IV, aprueba la separación de la Hermandad filial de Cádiz, constituyendo sus propias Reglas, por lo que la Hermandad ostenta el título de Real y Antiquísima. El ayuntamiento reitera el nombramiento de la Virgen del Rosario cómo patrona de Rota, que lo era desde tiempo inmemorial, de igual manera se acordó, como era tráfico, que el ayuntamiento asistiera a la Función que se celebraba anualmente en Honor a su Patrona.

En el año de 1883, la Banda de Música Municipal acompaña por vez primera a Nuestra Señora del Rosario, en su salida procesional anual del mes de octubre.

En el año de 1936, se lleva a cabo la reorganización de la Cofradía, siendo desde entonces cuando toma un mayor reconocimiento entre los cofrades. Desde entonces se puede hablar del resurgir de la Hermandad del Rosario.

El 4 de mayo de 1947, con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Rosario, Patrona de Cádiz, la Virgen del Rosario de Rota viaja en barco hasta la capital.

El 10 de enero del año de 1951, el ayuntamiento de la Villa acordó, en sesión plenaria, nombrar a la Patrona Alcaldesa Honoraria, encabezando la Corporación Municipal la suscripción pública del bastón y medalla, como atributos del cargo que en adelante ostentaría la Virgen. El 11 de agosto de ese mismo año, se celebró la solemne entrega del bastón de mando de Alcaldesa. El 19 de agosto la Patrona de Cádiz visitó Rota.

En el año de 1959, el Ayuntamiento acuerda, en sesión pelnaria, poner el rosario en el escudo de la ciudad.

El 10 de agosto de 1972, el ayuntamiento concede a la Virgen del Rosario la medalla de oro de la Villa.

El 25 de marzo de 2003, el obispo de Asidonia-Jerez, Don Juan del Río Martín concedió, mediante Decreto, la Coronación Canónica a la Sagrada Imagen de Nuestra Señora del Rosario. La misma tuvo lugar el 7 de octubre de 2003, festividad de Nuestra Señora del Rosario, fiesta local en la Villa y último día del Año del Santo Rosario, proclamado por su Santidad, el Papa san Juan Pablo II.

Patronas de Cádiz. Nuestra Señora de Regla Coronada, Chipiona.

Nuestra Señora de Regla Coronada, es una talla de pequeñas dimensiones, de unos 62 centímetros de alto, realizada en madera, de estilo románico, que sigue la iconografía mariana de las Vírgenes negras. Es una imagen que cuenta en su haber con numerosos hechos prodigiosos, curaciones y algún milagro. Según se cree, la Virgen de Regla, siempre ha sido de color oscuro, así lo recuerda los Cantares de Salomón: “Negra soy, pero hermosa hija de Jerusalén”.

La historia de la Virgen de Regla se remonta al siglo IV, entrecruzándose la historia y las leyendas. Se cuenta que el origen del título de Regla se debe a que, la Santísima Virgen, es la que guarda y custodia las reglas de los frailes Agustinos.

Primer plano de Nuestra Señora de Regla Coronada (Foto de Alberto Reyes)

Según dice el escrito de fray Diego de Carmona Bohórquez, la primera imagen de la Virgen de Regla fue mandada a hacer por el mismísimo san Agustín, doctor de la Iglesia, cuando era el obispo de Hipona en el norte de África, tras la revelación de un ángel. El santo veneraba a la Virgen en su oratorio.

A la muerte de san Agustín, en el año 443 la comunidad de Hipona fue atacada por maleantes y el diácono Cipriano y varios monges de la compañía, tuvieron que huir hacia España, recalando en Chipiona, el 2 de julio de ese año, con la imagen de la Santísima Virgen, que san Agustín les dejó. En el viaje tuvieron que sortear una fuerte tormenta en el estrecho de Gibraltar. Al llegar colocaron la imagen frente al mar. Desde su llegada a tierras gaditanas comenzó a crecer la devoción a la Virgen, hasta tal punto que se le construyó un monasterio en su honor.

Desde España, los devotos de Santa María de Regla, principalmente los frailes Agustinos, propagan la veneración por muchas partes del mundo. Llegó a su apogeo en el siglo XVIII. Hoy día, Nuestra Señora de Regla, se venera en España, Cuba, Miami, México, República Dominicana, Filipinas y los Países Bajos.

Con la llegada de las tropas musulmanas, en el año 713, el prior del monasterio, Simón, esconde a la Virgen en un pozo cercano del lugar de culto, bajo una higuera, junto con utensilios de misa y una lamparilla encendida.

Tras la victoria del Rey Alfonso X El Sabio, en el siglo XIII, la Virgen de Regla, en una visión a un canónigo regular de la catedral de León, le muestra el lugar exacto donde se encontraba escondida, y le pidió que fuera a desenterrarla, para devolverla a su monasterio. El canónigo siguió las órdenes y, cuando se encontraba descansando en el sitio, bajo una higuera, escuchó una voz angelical que le decía: “Éste es mi lugar “.

La Virgen de Regla en su paso dentro de su Santuario (Foto de Alberto Reyes)

Trabajó con entusiasmo y fe en el lugar y ” ¡Oh portento!”, exclama en su narración el Fray Tomás de Harrera, halla el lugar sagrado, así como una lámpara encendida. Al parecer, se conserva hoy día, un cáliz de los que estuvieron enterrados. Junto con la Virgen. Se devuelve a la Señora al que, tiempo atrás, fue su templo, y se levanta una pequeña capilla o Humilladero, en la actualidad muy modificado, en el lugar donde permaneció enterrada, y que hoy se puede ver junto al Santuario. La Virgen de Regla había permanecido oculta durante 617 años.

Nuestra Señora de Regla es Patrona de la Villa de Chipiona desde hace 411 años, concretamente desde el año de 1608.

El 5 de septiembre del año de 1954, el cardenal Segura, coronó canónicamente a Nuestra Señora de Regla, ante la atenta mirada de más de setenta mil personas, que ocupaban toda la explanada frente al Santuario.

La coronación contó con la presencia de los Arzobispos de Colombia y de Fussala, del Duque de Terranova, en representación del Ministro de Asuntos Exteriores, y del General Merry del Val. Sus padrino fueron los Infantes de Orleáns.

Sus fiestas patronales están declaradas de Interés Turístico de Andalucía y terminan con un castillo de fuegos artificiales, a la recogida de la Virgen, desde la playa de Regla, cada 8 de septiembre.

Patronas de Cádiz. Nuestra Señora de la Oliva Coronada, Vejer de la Frontera.

Primer plano de Nuestra Señora de la Oliva.

La Virgen de la Oliva, Patrona de Vejer de la Frontera, es una imagen de la Virgen de bulto redondo, realizada en madera de cedro policromada y estofada. Su hechura data del año de 1596, siendo su propietaria la Hermandad, según consta en las escrituras de su encargo, por el que fuera Hermano Mayor de la misma el clérigo don Lorenzo Patiño Fernández, presbítero de la Villa. Fue realizada por el imaginero sevillano don Martín Alonso de Mesa y Villavicienso.

Se presenta erguida con gesto grave aunque con dulzura en su rostro, porta en su brazo izquierdo al Niño Jesús, mientras sujeta con la mano derecha un ramo de olivo, que representa el emblema de la paz y de la vida. El rostro joven de la Virgen muestra un tipo facial idealizado con facciones  geometrizadas y regulares en ancho óvalo sobre un cuello fuerte y sin excesivos pormenores anatómicos, propio del estilo Renacentista. El pelo de la misma aparece en perfecta simetría, peinado con raya al medio, colgando a un lado y otros dos mechones unidos en característico pico sobre la frente, que enmarcan el rostro de la Señora. Dirige su mirada hacia el pueblo.

Paso de Nuestra Señora de la Oliva Coronada.

Desde tiempo inmemorial todos los días 10 de agosto es traída a hombros, la Santísima Virgen, desde su Santuario a la iglesia parroquial del Divino Salvador, donde tiene su sede canónica, para celebrar las fiestas patronales en su honor, con procesión el día 15 de agosto, Festividad de la Asunción y volviendo a su Santuario el 24 de agosto, dónde recibe culto durante todo el año.

El día 7 de mayo del año de 1885, Su Santidad León XIII, la nombra Patrona de la Ciudad de Vejer de la Frontera y su Comarca, celebrándose todos los 7 de mayo de cada año su patronazgo en el Santuario.

El día 15 de agosto del año de 1996, el obispo de Cádiz y Ceuta, D. Antonio Ceballos Atienza, corona canónicamente a la Virgen de la Oliva.

Patronas de Cádiz: Nuestra Señora de Palomares Coronada, Trebujena.

Nuestra Señora de Palomares Coronada, es una imagen sedente de estilo gótico, del siglo XIII, de pequeñas dimensiones y la patrona de Trebujena. Protege el candelero de la imagen una coraza, que solo deja ver el rostro de la misma. Porta en sus manos la imagen del Niño Jesús del siglo XVIII.

Según reza la historia, el 15 de octubre del año de 1444, cuando en Trebujena, como en el resto de pueblos de la campiña andaluza, se hacían en el campo los trabajos previos a la siembra, Juan Marín, que así es como se llamaba el pastor protagonista de la historia de la Virgen de Palomares, estaba con sus bueyes arando el campo, cuando de repente notó en los bueyes algo extraño. Las bestias parecían nerviosas y distraídas y no atendían a sus órdenes. Hasta el propio labriego sentía algo en su interior, que no era capaz de describir.

De repente, se extrañó al ver que una paloma totalmente blanca, se posó en el cuerno de uno de los bueyes. Agitó los brazos para hacer volar a la paloma, pero ésta parecía resistirse. Juan Marín paró a los bueyes, cuando la paloma echó el vuelo, dio varias vueltas alrededor de él, y se posó sobre la tierra, desapareciendo misteriosamente.

Nuestra Señora de Palomares Coronada, Patrona de Trebujena.

Al acercarse al lugar donde la paloma se había posado y desaparecido, vio que había un agujero. Enseguida comenzó a ahondar, descubriendo una especie de cripta, donde se encontraba una bella imagen de la Virgen María con el Niño Jesús en sus brazos. El labriego quedó como hipnotizado por un rato, corriendo como loco hacia el pueblo en pocos minutos y gritando ¡Milagro!. Muchos, al verlo pasar, pensaron que se había vuelto loco, otros lo siguieron hasta el Ayuntamiento y la iglesia, donde contó lo que había descubierto. Enseguida se orgánizó una procesión con la imagen descubierta hasta la parroquia, celebrándose con tal motivo grandes festejos.

La Santísima Virgen estuvo durante muchos años en la parroquia, llamada entonces de Nuestra Señora de Palomares, hasta una ampliación realizada en la, hasta entonces llamada, ermita de san Sebastián, dónde se trasladó de manera definitiva y dónde en la actualidad recibe culto. El Cabildo Municipal insta al eclesiástico nombrarla Patrona de la Villa en el año de 1726.

Fue coronada canónicamente por el primer obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, don Rafael Bellido Caro el día 14 de agosto de 2000.

El 13 de junio del año del Señor de 2011, por decreto firmado por el obispo de Asidonia-Jerez, don José Mazuelos Pérez, la antigua ermita es elevada a Santuario Diocesano.

Lleva la Virgen media luna a sus pies y ráfaga de plata del siglo XVIII. Las coronas, de la Virgen y del Niño, fueron realizadas por orfebrería ‘Maestrante’, en el año 2000, con motivo de su Coronación Canónica. Luce bastón de mando y la Medalla de Oro de la Villa, y una cruz pectoral regalada por monseñor don Rafael Bellido Caro.

Desde el año de 1757 procesiona hasta la iglesia parroquial, donde se celebra la Función Principal de Instituto el día 15 por la mañana, y vuelve a su santuario diocesano en la noche del 31 de octubre, previa a la Tradicional Función del Voto, que se celebra el 1 de noviembre, gracias a su intercesión en el terremoto de Lisboa.

La leyenda del Niño de la Virgen de Regla:

Desde hace mucho, se viene oyendo que el Niño Jesús que lleva en sus manos Nuestra Señora de Regla, Patrona de Chipiona, es el mismo que llevó desde siempre la Virgen de Palomares, aunque esto tiene tintes de ser más una leyenda que una realidad.

Esta historia parte de que, alguna abuela, le contaba a sus descendientes que los frailes del Santuario de Regla, solían venir a pedir prestada la imagen del Niño a Trebujena, ya que la Virgen de Regla carecía de Niño Jesus. Cuentan estas ancianas que en una de estas ocasiones, los frailes, no devolvieron al Niño, aunque no existe ninguna foto ni testimonio escrito que avale esta teoría.

Una de las razones esgrimidas, amén de la similitud entre ambas Imágenes y de la cercanía geográfica entre Chipiona y Trebujena, podría ser que Nuestra Señora de Regla es de tez oscura y el Niño es blanco. En esa época igual se desconocía que la Virgen de Regla fue mutilada, que el niño original no existía y que el actual es del periodo barroco

Patronas de Cádiz: Nuestra Señora de las Nieves, Arcos de la Frontera.

Nuestra Señora de las Nieves, es una talla de vestir, de las llamadas de candelero (solo tiene las manos y la cabeza talladas).

Se venera en el altar mayor de la Basílica Menor de Santa María de la Asunción. Su festividad se celebra el día 5 de Agosto, con una procesión por las angostas calles del casco histórico arcense.

El nombre de esta imagen viene dado por el día en que, según cuenta la historia, fue encontrada, el día 5 de agosto, por unos pastores y a partir de ahí se fundó la Hermandad, por el gremio de los pastores.

Nuestra Señora de las Nieves.

En el año de 1757, Fray Ramón del Rosario, Lector y Comendador del Convento de los Mercedarios Descalzos, escribía lo siguiente: “El origen de la milagrosa imagen de Nuestra Señora de las Nieves se ignora, y sólo se conserva en esta ciudad por tradición antiquísima, que la dicha imagen fue hallada o aparecida en la restitución de esta ciudad a los cristianos por las invictas armas del Rey Don Alonso el Sabio, en un pocito como de cuatro varas de profundidad, en donde está una como capilla que tiene poco más de dos varas de alto y una y media de largo y cinco cuartas de latitud, sobre cuyo pozo se fundó la iglesia que aún se conserva y persevera en la misma forma, creyéndose que en la retirada de los cristianos éstos la ocultaron en dicho sitio, en donde la Divina Providencia la mantuvo por muchos años hasta que fue hallada, no sabemos si por revelación divina, o por misteriosa casualidad, ni en qué tiempo, aunque no pudo ser mucho despues que se restituyera esta ciudad a los cristianos, por no haber memoria fija, ni de su aparición ni de su hallazgo, lo que concluye su mucha antigüedad, como lo es la constante tradición de ésta. Verifícase fue en dicho sitio hallada o aparecida la dicha Señora, por los muchos milagros que ha obrado Dios con las aguas de dicho pocito, de las que han usado y usan los enfermos, consiguiendo su entera sanidad muchísimos”.

El 24 de febrero del año de 1737, el Cabildo Municipal arcense, acordaba nombrar a la imagen de Nuestra Señora de las Nieves, Copatrona de la ciudad, juntamente con la Virgen del Rosario que lo venía siendo por antigua tradición.

Viste la Santísima Virgen el atuendo mercedario, con escapulario, correa y el escudo de la orden en el pecho y manto blanco, que nunca se le ha quitado desde que se lo pusieron los religiosos de la orden. Su cara se enmarca con un rostrillo de encaje blanco con pedrerías y cristales. Luce ráfaga de plata sobredorada y es tocada con una corona de idéntico material, portando un cetro en la mano derecha. Al contrario que otras patronas, Nuestra Señora de la Nieves, no porta en sus manos al Niño Jesús. A sus pies lleva una media luna con estrellas de sus puntas.